domingo, 5 de mayo de 2013

MIS AMIGOS... EN LAS MEJORES MANOS


Este sexto domingo de Pascua, nos muestra el mensaje central de Jesús: ponerle a Él como referencia de nuestro comportamiento, con la certeza de que si amamos lo tendremos en nuestro corazón. En esta aventura no vamos solos: Jesús nos promete al Espíritu Santo como compañía para nuestro caminar diario. Por eso no tenemos que tener miedo, porque El viene a nosotros y viene con nosotros. Pero ¿hacia dónde vamos? La segunda lectura nos lo dice: Vamos hacia una ciudad hermosa, una ciudad que nos da seguridad con sus murallas, y que está abierta a todos con sus doce puertas, una ciudad en la que todos cabemos porque está hecha del amor del Padre que nos crea, y del amor del Cordero, Jesús, que nos da su vida, es una ciudad llena de luz, llena de felicidad, en la que todo lo oscuro de la vida ya no existe, porque estamos iluminados por el amor de Dios presente en el amor de Jesús Y ¿cómo llegamos a esa Ciudad? Llegamos juntos en una familia: la familia de la Iglesia, hecha de hombres limitados, pero que tienen la asistencia del espíritu santo para que a pesar de sus fragilidades, podamos encontrar el camino para que todos puedan salvarse, para que los cristianos no vivamos con miedo, sino con esperanza, sin más cargas que las indispensables: respetar a Dios y respetar a la familia: amar a Dios y amar al prójimo. La Iglesia a lo largo de la historia tiene que aplicar esto, como lo hizo en el primer concilio de Jerusalén. Hoy tenemos el Concilio Vaticano II y al Papa Francisco que es el pastor que nos guía para caminar como Iglesia de Jesús en este momento de la historia. Por eso, les comparto este bello video que recoge el momento en que Andy tiene que dejar sus juguetes a Bonnie. Así hizo Jesús: nos dejó a nosotros, que es lo que más quiere, en la comunidad de la Iglesia, que no es perfecta, pero hará todo lo que pueda para que los juguetes de Andy sean felices. ¡¡BUEN DOMINGO!!

video



2 comentarios:

bloggerbassman dijo...

Dios te bendiga, Cipriano!!
Un abrazo

Cipriano Sanchez dijo...

Gracias... es un gusto poder compartir