miércoles, 23 de junio de 2010

HAY UN AMIGO EN MI

Hay un amigo en mí, cuando salgan a volar, hay un amigo en mí.
(Toy Story 3, Gipsy Kings)

¿Cómo un cuento para niños puede ser una fábula para adultos? De vez en cuando las pantallas del cine lo consiguen. Es el caso de Toy Story 3 la película de los juguetes que toman vida cuando su dueño no los ve. No les voy a contar el argumento, pero les quiero compartir una reflexión. La película presenta una constante elección: mis amigos o mi conveniencia. No es un mensaje sencillo para una sociedad individualista como la que vivimos. Como tampoco es una enseñanza fácil para los niños caprichosos y egoístas de la moderna generación.


A lo largo de la película, los juguetes de Toy Story tienen varias oportunidades para buscar el propio interés, incluso hasta para salvar la piel, bueno, el plástico. Y sin embargo, no lo hacen. Una y otra vez vuelven a buscarse, como un imán que los atrajera. Y en esa búsqueda de unos por otros, van haciendo que las cosas cambien: Consiguen que Andy no los olvide del todo, consiguen que los juguetes se escapen de la cárcel de Sunnyside. Consiguen ir todos juntos a la casa de Bonnie, la niña que ama a los juguetes, consiguen que el juguete malo acabe siendo un adorno de un camión de basura. Todo eso son aventuras para contarnos una y otra vez la gran lección de Toy Story 3: los corazones de los amigos permanecen siempre unidos. Ni siquiera sus amigos lo abandonan cuando Buzz Lightyear cambia de personalidad varias veces a lo largo de la película. Al contrario, harán todo lo posible por hacerlo volver a ser el mismo de siempre. Porque, como dice la canción de la película: nosotros nos pertenecemos uno a otro.

Esta historia es medular para muchas vidas, los caminos se pueden separar, las circunstancias pueden alejar, pero en el corazón queda siempre una llamada hacia el amigo: So don't forget if the future should take you away, that you'll aways be part of me. (nunca te olvides, si el futuro te lleva lejos, que tú eres siempre una parte de mi)

Creo que merece la pena que los niños vean Toy Story 3, pero merece mucho más la pena que los adultos convirtamos la película en una maravillosa parábola, para volver a descubrir la amistad como el centro en torno al cual gravitan nuestras vidas, la amistad como el motor interior que hace valioso el arriesgarnos para que el amigo no salga dañado.

Como Andy, todos crecemos. Los juguetes tienen que quedarse en otra casa, en otro armario. Pero también debe crecer lo que llevamos dentro de nosotros: la certeza de que los amigos deben mantenerse siempre juntos.

And as the years go by (y cuando los años pasen)
our friendship will never die (nuestra Amistad nunca morirá)
You're gonna see (ya lo verás)
It's our destiny (es nuestro destino)
You've got a friend in me (Tienes un amigo en mi)

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno, Gracias

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo.
Cuando salió la primera pelicula de toy story, creo recordar que tenia unos 10 años,la ví. Y hace 3 días, con 22, casi 23 ya, ví toy story, una película de dibujos animados para niños.
Pero esa pelicula me hizo llorar. No de pena, si no algo tan raro entre la alegria y la nostalgia.
Me hizo llorar cuando Andy se fué y en lugar de desharse de sus viejos amigos los subió al desván para verlos de vez en cuando, cuando apesar de ir a la vida adulta se llevo a su juguete preferido. Cuando se apoyaron los unos a los otros cuando iban a "morir", y cuando a persar de la desconfianza de algunos, los otros hicieron que todos siguieran juntos.

Mis amigas y yo nos enfadamos, si aun a nuestra edad, y por tonterías.
Pero te digo, que nosotras apesar de nuestras tonterías, somos como esos juguetes, que ya escasean, que se ayudan los unos a los otros, no solo por el interes personal, si no tambien, para no dejar solo a su mejor amigo, el grupo, TODAS.

Marta R.

P. Cipriano Sanchez dijo...

marta. gracias por tu comentario. cada vez me convenzo más de que los seres humanos necesitamos de parabolas poderosas para volver a lo mejor de nosotros. eso que a nuestros años pensamos que es solo un cuento infantil y que sin embargo es la verda mas importanta de nuestras vidas. un abrazo a todos en casa

Anónimo dijo...

P. Cipriano: Gracias por compartirnos esto.
Me hace recordar elementos importantes en el Paralelismo del amor que conlleva una verdadera Amistad: El amor y La generosidad. Cuando se quiebra uno se quebranta el otro.
Que sabio distinguir oportunamente:
• Si… dejarse consolar, ó…
• Consolar al otro cuando probablemente su DOLOR sea mayor que el tuyo.

El salir de uno mismo para sensibilizarte del sufrimiento del otro.
Tener siempre claro que en una relación son dos personas con sentimientos de por medio, no soy sólo yo y mi sentir lo que puede salir dañado, también el otro siente y experimenta dolor y MIEDO ante situaciones nuevas que no sabe cómo manejar.

Que importante dejar de jalar la liga, para que la relación no reviente.

Que si no te responden como esperas, quizá es porque NO has sabido decir lo que esperas. Que grave error: asumir que el otro lee tu mente ó que sabe interpretar tu silencio.

Que importante es dar certidumbre de nuestro cariño al amigo…
La incertidumbre en el cariño del otro sólo deteriora la capacidad de entrega de la persona y mengua su espontaneidad.
Paralelismo en el dar y recibir, reciprocidad en los soplidos de amabilidad, misericordia y comprensión, Sólo se puede querer con el corazón abierto cuando una relación se edifica en, reciprocidad y generosidad.
Como bien dice usted, en su documento, los amigos “Vuelven a buscarse una y otra vez” vuelven en “plural” que es el único número posible en una relación.

A mí en lo personal me gustó el personaje de Jessie, quien a pesar de que no entendía ni que pasaba demuestra una enorme paciencia y amor incondicional a Buzz. Creo que es un gran ejemplo para matrimonios, amistades y relaciones en general.

Son un regalo de Dios esos amigos que sabes con certeza, que envejecerán junto contigo.
Y… si la vida nos lleva por diferentes caminos, el verdadero amigo casi hermano, permanecerá eternamente en un privilegiado lugar del corazón.


Gracias otra vez,
María

P. Cipriano Sanchez dijo...

Maria que interesante tu reflexión. tan buena como el blog. gracias por compartirlo con todos los que visiten esta pagina.
p. Cipriano

Anónimo dijo...

Querido Padre,
Esta película me provocó risas, lágrimas y muchas reflexiones.
Me conmovió profundamente que los juguetes tenían muy clara su jerarquía de valores:
1o. su misión era "estar ahí para Andy", están comprometidos con su vocación primera;
2o. mantenerse unidos era fundamental para todos, como una familia, viviendo hasta los peores peligros pero unidos;
3o. sólo después de considerar los puntos anteriores expresan sus deseos individuales.
¡Son una gran lección de vida!

Saludos

cipriano sanchez dijo...

hola anonimo
te agradezco tu comentario. yo creo que lo importante en la vida es hacer practico aquello que nos mueve de lo que vemos. un abrazo.
p. cipriano

Emilio 20 años dijo...

Es una pelicula muy buena mas para los que vimos la 1 siendo niños y ahora la numero 3 la vemos siendo universitarios te hace pensar que en verdad ha pasado el tiempo

Sin embargo padre sus reflexiones son graciosas, no es mi intencion ofenderlo ( a pesar que no siento gran apego a los padres de hoy en dia... menos a los que han pasado por la historia... )

pero... que bueno que esto del blog solo lo ven personas de nivel economico medio a alto por que si lo leyeran gentes de bajos recursos solo encenderian su furia muchas publicaciones

en la vida real siempre es mejor la conveniencia a otras cosas asi es como funciona el éxito y los bonitos pensamientos y sacrificios por salvar amistades dejemoslo a santos y peliculas como Toy Story ;)