miércoles, 25 de agosto de 2010

COMO HAN PASADO LOS AÑOS, LAS VUELTAS QUE DIO LA VIDA...

Este agosto, implacable, llegó mi cumpleaños. Las cifras me dicen que, junto a mi gente más cercana he pasado (ampliamente) la raya de la mitad de la vida. Las decisiones que uno hace en la vida me apartaron de muchos de ellos, aunque recuerdo algunas fechas, Facebook se encarga de recordarme otras y me he reencontrado con la mayoría. En mi infancia y juventud, cada verano era tiempo de cumpleaños. Según crecíamos, hacíamos mejores fiestas.

Crecer es un proceso hacia la eternidad para los que somos creyentes, con la certeza de que Dios te fortalece en el camino por donde te guía. Un proceso que descubre la riqueza de otras fortalezas, con el aumentar de ciertas fragilidades, que permite cambiar la amargura, por el perdón sereno, que cubre los dolores que la gente y las cosas nos han provocado. Un perdón, que mira con paz las miserias que uno mismo ha sembrado en el campo de la propia vida, y que hace caminar con nueva confianza, pues siempre puede ser mejor adonde nos dirigimos, que de donde venimos. De este perdón sobre la vida, brota la mirada bondadosa sobre la existencia, que reconoce los males, pero no se deja arrastrar por ellos.

Muchas cosas quedan atrás, la belleza, la fortaleza física, y otras llegan, las canas o alguna que otra llantita. Se caen los ídolos, personas, cosas, o pensamientos, pues descubrimos lo poco que valen y lo mucho que engañan. En su lugar puede aparecer la verdad o el escepticismo: depende de nosotros encontrarnos con lo valioso que estuvo oculto detrás de una máscara que nos distraía.
El paso de la vida nos enseña a distinguir entre éxito y significado. Tras años de buscar el éxito, aprendemos que no es lo más importante. Que lo que cuenta es el significado que tiene la existencia, en lo alegre y en lo triste. Aprendes que, lo valioso, no son las cosas que has vivido, sino el sentido que esas cosas han tenido al hacer surgir de la piedra de tus años una persona profunda y madura, como Moisés bajo la mano de Miguel Angel. Descubres que tus recursos (tiempo, dinero, energía, talentos) se pueden usar para ser cada vez mejor, no para tener cada vez más. Encuentras que puedes ser apoyo de las generaciones que vienen detrás, respuesta a muchas de sus preguntas, descanso de sus necesidades. Todo adquiere el color del sentido, del significado, del contenido, liberándose de la casualidad, del vacío, del aburrimiento.
Hoy, cuando las portadas de la fama se llenan de gente mucho más joven, veo que tengo valores y prioridades que me llenan de satisfacción, relaciones y responsabilidades que me hacen feliz y que, en definitiva, en la suma y la resta de la existencia, hoy soy mejor. No es triste avanzar en el tiempo, si avanzas en cualidades.
Tres cosas más podríamos buscar en esta segunda mitad:
Buscar nuestra meta. Hay una meta que te la marca el tiempo. Otra meta te la marca la salud. Otra meta la que marcas con lo que vas dejando, por las decisiones que tomas, y las palabras que pronuncias en las personas con las que te cruzas.
Buscar nuestros tus amigos. Descubres lo profundas que eran tus amistades de juventud y lo ricas que son tus amistades de madurez. Que los amigos potencien lo mejor de nosotros y nosotros lo mejor de ellos. Aprender a encontrar las huellas de algo trascendente en cada uno de ellos.
Buscar a Dios. Nunca es tarde para volver a establecer con él una relación cercana, cotidiana, de quien escucha y habla, de quien se abre y ofrece.
Al fin y al cabo un año más, con tanta gente querida en el corazón, podemos cantar con Rocío Durcal:
Como han pasado los años,
las vueltas que dio la vida,
nuestro amor siguió creciendo,
y con él, nos fue envolviendo,
habrán pasado los años,
pero el tiempo no ha podido,
hacer que pase, lo nuestro

7 comentarios:

Mary dijo...

Lo mejor de su artículo, son sus fotos. Están increíbles. Le voy a mandar una copia del artículo a mi papá, se que le va a encantar. Saludos

P. Cipriano Sanchez dijo...

GRACIAS MARY ES BONITO COMPARTIR TODO LO QUE UN CUMPLEAÑOS SIGNFICA. UN ABRAZO

Leaver Del Prete dijo...

Padre Cipriano que gusto saber de usted y Feliz Cumpleanios!!!

Elizabeth Marquez dijo...

Antes que nada P.Cipriano Feliz cumpleaños! Seria increibel que todos nos permitieramos cinco minutos para reflexionar en cada cumpleaños sobre el año que dejamos y lo que nos dejo. Se nos olvida el verdadero sentido de celebrar un cumpleaños, es festejar que Dios nos da una nueva oportunidad de ser mejores personas, es el volvernos a dar la confianza de decirnos, "ahi te va otro año" para que puedas reparar los errores y de poner en practica la experiencia, pero sobre todo ser mejores personas en lo espiritual, fisico, emocional, en todos los ambitos que nos desarrollamos.
Creo que la reflexion que usted nos comparte da para mucho, solo se que como usted dice nos arrugamos, y nos medio deformamos fisicamente pero aun asi el amor de nuestra pareja, de nuestros hijos y de nuestra "manada" que nos acompaña sea mas grande cada dia. Gracias.

ELIA dijo...

QUERIDO PADRE CIPRIANO, ¡QUE GUSTO QUE YA ESTE DE REGRESO SANO Y SALVO! ME ENCANTO LA REFLEXION QUE HACE DE SU VIDA, Y ME QUEDO CON LA FRASE "NO ES TRISTE AVANZAR EN EL TIEMPO SI AVANZAS EN CUALIDADES..." ESTOY CONVENCIDA QUE USTED HA CRECIDO MUCHIIISIMO EN CUALIDADES DURANTE LOS 17 AÑOS QUE TENGO DE CONOCERLO. UN ABRAZO CON TODO MI CARIÑO.

María Cristina dijo...

Querido P. Cipriano: "cómo han pasado los años..." ya casi 20 del 50 aniversario en Roma y usted sigue compartiendo con nosotros los dones de Dios recibidos, gracias, muchas gracias, que Nuestro Señor lo siga bendiciendo; qué gusto que haya celebrado tan bien su cumpleaños, un abrazo con cariño

jose antonio perez stuart dijo...

P. Cipriano, feliz cumpleaños. Un abrazo sincero y afectuoso. Le recuerdo siempre con gusto y agradecimiento.