miércoles, 14 de julio de 2010

ABIERTO POR VACACIONES

Se acabaron las clases. Las escuelas cierran las puertas. Aunque muchos de nuestros jóvenes y adolescentes ya hace algunos días que no van a la escuela, hoy podemos decir que de modo oficial comienzan las vacaciones. Y nos podemos sentir como un niño en una juguetería, sin saber qué juguete elegir, sin tener muy claro para qué puede ser el tiempo que se nos presenta ante nuestras vidas. Los planes para vacaciones pueden ser muchos, pues dependen de lo que como familia podamos hacer. Algunos tendrán la posibilidad de salir a descansar a un lugar diferente del domicilio habitual, otros no. Muchos simplemente cambiarán de actividad, dedicarán su tiempo a la casa, o a ayudar en las labores agrícolas a los papás, o a hacer algunas talachas (trabajillos en Mexico). Y otros… otros, literalmente se echarán en los brazos del aburrimiento, de los videojuegos, de la televisión.

¿Podemos hacer algo para que este tiempo sin escuela sea más provechoso? Cuando yo era pequeño, en las escuelas nos daban unas tareas para el verano, de modo que cada día le tuviéramos que dedicar unas horas al repaso. Pero no se trata de ser masoquistas… hay algo mejor que se puede hacer.

Las vacaciones tienen que ser un tiempo para romper con la rutina de los horarios y crecer de una manera diferente. Pobres de quienes vean las vacaciones como una oportunidad para malgastar el tiempo en convertirse en lagartija de día y en búho de noche. Vacaciones son ocasiones maravillosas para convivir, para cultivar valores en modos que a lo largo del año no se puede hacer. Vacaciones para entrar más en contacto con la naturaleza: los que vivimos en la ciudad nos podemos llenar los ojos y los pulmones y las piernas de mar, de campo, de montaña. Los que viven en esos preciosos lugares, pueden aprovechar para ver su entorno como algo más que un lugar de trabajo. Y los que no pueden salir, en la gran ciudad tendrán la oportunidad de desplazarse a un parque, lugar distinto de donde se vive el ritmo cotidiano. Merece la pena.

Vacaciones para cultivar virtudes distintas: el compartir los trabajos de la casa, el ayudar a algún vecino que lo necesita, aprender una habilidad diferente sea laboral, sea artística, el leer algún libro que nos haga viajar con la imaginación. Vacaciones para cultivar a las personas. Más tiempo, más diálogo. Por qué no. Mis mejores amigos, a los que sigo queriendo muchos años después, los hice en las vacaciones de verano. Los lazos que generé en esos años no se han roto. Siguen siendo mis amigos. Vacaciones para acercarse un poco más a la vida familiar. La vida diaria nos separa demasiado. Las vacaciones nos pueden hacer volver a ser una comunidad que vive y convive en cercanía.
Se acabaron las clases. Empieza la mejor escuela. La de la vida con los tuyos. Felices vacaciones.

2 comentarios:

Lucía dijo...

Felices vacaciones¡¡¡¡

María Cristina dijo...

Muy buenos tips!!, gracias y a disfrutar del tiempo en el que hacemos todo aquello para lo que no solemos tenerlo. Que goce sus vacaciones P. Cipriano!! un abrazo.