lunes, 31 de mayo de 2010

¿CUAL ES TU MULA?

El jueves de Corpus es una fiesta muy conocida en todo nuestro país, aunque solo sea por el simpático detalle de las mulitas artesanales que por todas partes nos rodean.
La fiesta de Corpus es muy antigua, pues se remonta hasta el año de 1247 y tuvo su inicio en Bélgica. Luego el Papa Urbano IV, en 1264, indicó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en toda la Iglesia para honrar especialmente la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Los textos para esta fiesta fueron escritos por Santo Tomás de Aquino, y son de los más hermosos de la liturgia católica, siendo admirados aun por no católicos. A esto se añadió la leyenda de que en una ocasión pasando San Bernardino de Siena con la Eucaristía, ante una persona que no creía, todos se vieron sorprendidos al ver que la mula de este señor se arrodillaba ante la presencia de Cristo en la Eucaristía.

La fiesta del cuerpo y de la sangre de Cristo se celebra con gran colorido, cada año el jueves después de la Santísima Trinidad. Son famosas las procesiones que en este día se llevan a cabo en ciudades como Toledo y Sevilla en España, y también es muy particular la procesión que desde tiempos de la colonia se realiza en el Zócalo de la Ciudad de México desde el año 1526, donde se acostumbra a vestir a los niños con trajes típicos .
En esa época el centro de la festividad era la celebración solemne de la Misa, seguida de una imponente procesión que partía del Zócalo, en la que la Sagrada Eucaristía, portada por el arzobispo, era escoltada por autoridades virreinales, cabildo, cofradías, ejército, clero y pueblo. Y había también representaciones teatrales, y música. Con esta ocasión, los campesinos traían en sus mulas algunos frutos de sus cosechas. Esto dio origen a una gran feria que congregaba a lomo de mula mercancías: frutos de la temporada y artesanías que transportaban en huacales (cestas de madera). Era costumbre regalar a algún amigo una mula cargada. De aquí surgieron las mulitas de artesanía elaboradas con hojas de plátano secas con pequeños huacales de dulces de coco o de frutas.

Algunos ven esta costumbre de las mulitas de hoja un forma de gastar una broma a los amigos que son un poco mulas (pesados o molestos). Otros, con motivo del Corpus, nos regalamos mulitas o nos las ponemos, como signo de que, si somos católicos, reconocemos la presencia de Cristo en la Eucaristía, o de que, si no lo somos, queremos descubrir agradecidos la presencia de Dios en tantísimas situaciones nuestra vida. ¿Entonces, cuál es tu mula de Corpus?

5 comentarios:

Ana Rosa dijo...

¡Gracias! ¡Muchas gracias Padre!

Con gran gusto compraré algunas mulitas,

Saludos.

Anónimo dijo...

MARAVILLOSO, A VER DE QUE TIPO SON
P. CIPRIANO

Antonio dijo...

No creo que lo recuerde, pero cundo lo conocí le dije que soy un mulo cerril. Hace unos 17 años y sigo igual. Yo creo que ya no me compongo.
Un abrazo

Antonio

P. Cipriano Sanchez dijo...

ANTONIO LA VERDAD NO TE UBICO. PERO AUNQUE SEAMOS TERCOS COMO MULAS SIEMPRE PODREMOS INCLINARNOS ANTE DIOS. ES LO QUE CUENTA
UN ABRAZO
P. CIPRIAHNO

Gonzalo Ramos Aranda dijo...

EL DIA DE LAS MULAS

Católica religión,
Pascua, la Resurrección,
sesenta días han pasado,
del calendario marcado.

¡Vamos tempranito a misa!,
amor, corazón, de prisa,
Jueves de Corpus llegó,
sufrimientos relegó.

Es el día que más disfruto,
el trabajo ya dio fruto,
recibamos sus “primicias”,
festejemos, mil albricias.

A Dios, llevemos ofrendas,
cumplamos sus encomiendas,
sigamos la procesión,
la fiesta, la tradición.

Bendito día de las mulas,
especiales, las más chulas,
de hoja de maíz reseca,
artesanía que no peca.

Con barro fresco, lozano,
obra fiel de un mexicano,
que se compra en los mercados,
en los tianguis afamados.

Cuatro palos para afuera,
no de madera cualquiera,
sostienen tierno animal,
muy terco pero, . . . formal.

Mulas tenaces, cargueras,
en las sendas, las primeras,
portando sillas divinas,
adornadas, diamantinas.

Cargan las lúcidas flores,
de perfumados olores,
rítmico vaivén, costados,
llevan preciosos atados.

Cajas de tablas, huacales,
enjarrados los mezcales,
miro cestas tamaleras,
también cucharas moleras.

Comales, cazuelas varias,
metates, jícaras parias,
hondas ollas frijoleras,
tinajas que son pulqueras.

Tienen brida, usan rienda,
así necedad se enmienda,
un hilo les guía el camino,
pender será su destino.

Acémilas, regalemos,
nuestro “folclor” reforcemos,
fomentando las costumbres,
se olvidan las pesadumbres.

Vistamos a nuestras niñas,
con faldas, con blusas finas,
moño, trenza a la cabeza,
reboso, collar turquesa.

Huaraches, gabán, divinos,
ataviemos bien los niños,
paliacate, ropa manta
y sombrero paja santa.

En cultura popular,
las mulas hay que adorar,
por siempre, serán eternas,
pues tienen almas fraternas.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 04 de junio de 2015
Dedicado a mis “mulitas” preferidas: Samantha Ramos Hernández y Marijose Rodríguez Ramos
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