viernes, 9 de abril de 2010

MENTIRAS Y HERIDAS

Los especialistas deportivos nos informan que el golfista Tiger Woods regresó a jugar en abril. Días pasados dio una entrevista en la que respondió a todo tipo de preguntas sobre su reciente problema por haber llevado una vida de infidelidades hacia su esposa. Woods no había vuelto a jugar desde que ganó el máster de Australia en noviembre pasado. Tiger Woods declaro lo siguiente: "estaba viviendo una vida de mentiras, realmente así fue, y estaba haciendo muchas cosas que hirieron a mucha gente. Uno llega a la verdad de quien es realmente y eso puede ser bastante feo".
Tiger Woods era un modelo de superación para muchos jóvenes y niños. Sus infidelidades conyugales le costaron mucho dinero y casi le cuestan su familia. Hay dos verbos en su declaración que tendríamos que reflexionar: mentir y herir. La sociedad está harta de que las personas nos mintamos y nos hiramos.
A los seres humanos nos cuesta llegar hasta el fondo de la verdad del propio corazón. Siempre encontramos justificaciones, razones, explicaciones para hacer las cosas que sabemos que no debemos hacer. Cuando la falta de coherencia comienza a ser una forma normal de vida, el retorno se hace más difícil y a veces sólo es posible a través del dolor y del perdón. Vivimos en una sociedad que se llama honesta y sincera, pero en la que no llamamos a las cosas por su nombre. Decimos que estamos siendo honestos, cuando en realidad no estamos dispuestos a dejar la mentira que se ha convertido en un estilo de vida.
Lo importante es forjar en nosotros la costumbre de no ponernos nunca del lado de la mentira, y mucho menos de aceptar la mentira por conveniencia, por gusto o por moda. La única forma de no mentir y de no herir, es ser coherente con los valores aunque eso implique que duela la vida, aunque tengamos que poner sacrificio en nuestro comportamiento, aunque tengamos que renunciar a algunas ventajas que parecían venir junto con la mentira. Tiger Woods regresa a jugar golf. No fue capaz de ser un modelo en la congruencia. Ojala lo sea en el arrepentimiento sincero y en el cambio veraz de vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente reflexión, gracias padre... mucho nos han herido los mentirosos. Que eso nos lleve a crecer en virtud y verdad.

P. Cipriano Sanchez dijo...

gracias anonimo, la verdad no es sencilla aunque es muy simple. ver el error de los otros nos debe ennfrentar con verdad a lo nuestros